Voy a asumir que por la temática de este sitio la mayoría de los que me leen son padres, están a punto de serlo o quieren serlo. También voy a asumir que muchos de nosotros somos mayormente bichos medio raros para esta sociedad donde los chicos parecieran molestar, son un obstáculo para la “realización” o “sueños” de los adultos y por ello se los llena de actividades, se los descuida y hasta muchas veces se los ignora.

Para los que disfrutamos de ser madres y padres, para quienes hemos elegido serlo o, quizá muchos no pero igual ser padres les ha cambiado la vida, nos cuesta un poco esto de que muchos no quieran o elijan serlo. Ni hablar seguramente aquellos quienes sin poder concebir deben pasar por el tedioso y largo camino de la adopción donde el desgaste emocional suele ser inmenso. Pero como en esta semana dí con dos artículos donde se hablaba del tema, este es uno en inglés,  me puse a pensar si realmente…

¿Es tan terrible no querer hijos?

Si bien ser madre o padre no siempre es fácil, tampoco estoy de acuerdo con esa mirada de sacrificio con la que muchos quieren representarlo. Al menos yo nunca sentí que tuviera que dejar de lado mis sueños y aspiraciones por tener dos hijos y tenemos cada vez más ejemplos de familias que se montan en bici a recorrer el mundo con bebés que no superan los 2 meses.  Y lo hacen, y no se quedan en el “cuando sean más grandecitos“. Así como muchos han dicho “estar embarazada no es estar enferma” tampoco deberíamos decir tan sueltos de cuerpo “ser padres es un sacrificio inmenso que vale la pena” . Como cualquier relación en la vida hay cosa que se ganan y se pierden de acuerdo a cómo nosotros las vivamos. También casarse o juntarse podría ser un “sacrificio inmenso” porque uno tiene que ceder y negociar, tolerar y adaptarse, a muchas cosas.

Creo que una gran clave podría ser parte de la letra de la canción que les compartía la vez pasada

Dicen que no son los niños, el problema son los padres
entonces si nos enseñaran a ser padres el problema se resolvería!
Todos estos consejos sobre usar condón
pero nada de hecho sobre tener un niño cuando quieres uno.

 

http://www.palabrastextual.es/post/114743419168/wtf-respuestas-de-celebs-que-no-quieren-ser


Unos cuantísimos años atrás si hubiera leído alguna de estas declaraciones probablemente hubiera también expresado consternación. Y es muy posible que algunas de estas mujeres si se les diera en el futuro el ser madres a lo mejor dirían “uff, qué equivocada estaba“. Sin embargo, creo que se necesitan muchos ovarios y una mente muy consciente para sincerarse al decir que no se quiere tener hijos porque posiblemente no la pasarían bien con uno. Después de todo, cuántos padres y madres realmente no se merecerían serlo!
Nadie tiene una bola de cristal (no me canso de decirlo) como para saber qué pasará mañana, si nuestros hijos nos pasarán factura de ciertas cosas (seguramente); no somos seres perfectos, somos seres humanos que comentemos errores. Pero esto no quita que muchos padres hacemos lo que mejor podemos, lo que intuimos que es mejor para nuestros hijos y tratamos de cambiar cosas en nosotros para no repetir patrones que a nosotros nos han afectado y, sí, tratamos de ser los padres del año intentando mejorar día a día.

Pero también está esa gran masa de personas que piensan que, como en el juego del Monopoli o de la vida, uno tiene que ir sí o sí completando etapas porque sino estarán incompletos o serán algo así como parias. Entonces van plantan un árbol, escriben un libro y tienen un hijo. En este sentido, me saco más el sombrero por aquellos que dicen que NO, que no quieren, que no se sienten capaces, que prefieren malcriar sobrinos (naturales o postizos) a tener las responsabilidades de los niños propios. Al menos son mucho más responsables que otros tantos que terminan queriendo vivir un deseo a través de los hijos, que caen en prácticas abusivas o que directamente ignoran a sus hijos o se arrepienten de haberlos tenido ante los primeros obstáculos que se les presentan en la crianza. Como muestra valga un botón, alguien muy cercano a mi entorno contándome sobre lo terrible que estaba su hija adolescente, me planteó muy abiertamente y casi sin remordimiento que mejor hubiera adoptado un perro antes que a ella. Esto fue algo que me marcó terriblemente, de verdad que no supe cómo reaccionar ni que decir ante semejante confesión.
Así que para qué seguir planteando más si Arturo Clariá lo ha expresado tan bien aquí:

NO TENGAMOS UN HIJO | Por Lic. Arturo ClariáNo tengamos un hijosi pretendemos saciar así un caprichoso deseo de…

Posted by Dulce Crianza on Domingo, 26 de abril de 2015

3 Comentarios

  1. Avatar Lorena Artigas 9 mayo, 2015 el 8:48 pm

    Hola Pau!!! tarde pero seguro, tenía hace rato pendiente leer el presente artículo y lo he podido hacer recién hoy jajja pero pude.
    Me gustó mucho tu artículo y la forma de encararlo.
    Estoy de acuerdo con esas personas que son realmente conscientes que no serían buenos padres por las circunstancias o razones que exponen, son más responsables que muchos otros que los tienen y no se hacen cargo de ellos o los terminan sofocando por ver plasmados sus deseos y sueños que ellos mismos no supieron o pudieron cumplir.
    Que penan dan esos matrimonios que desean tanto un hijo y no logran tenerlo ni siquiera por adopción!! y ves por el otro lado los padres que los tienen porque es lo que el mundo “manda” pero en realidad solo quieren crecer en sus profesiones, viajar, ser millonarios y a los chicos ni los conocen, los crían niñeras o sirvientas y terminan siendo chicos problemas, drogadictos etc.
    Yo siempre quise tener hijos quería por lo menos 3, dado que somos dos hermanos y me hubiera gustado tener un hermano/a más, cuando conocí a mi esposo queríamos tener 5, jkajaj que locura jajja, después de la primera yo por mi parte ya lo consideré muy grande al número y tenemos 3, si fuera por él tendríamos los 5, pero si que sería difícil poder con tantos niños. Si está en las manos de Dios enviarlos, bienvenidos serán, pues somos padres presentes y a pesar que sería difícil en muchos sentidos (de salud por parte de la madres,económicos, de espacio etc.) los amaríamos con todo nuestro corazón y trataríamos ser los mejores padres para ellos día a día como nos esforzamos hoy por hoy.
    Que pena da leer el ejemplo de la madre que prefería adoptar un perro que a su propia hija por el hecho que se le pone difícil en la adolescencia!! .
    Te dejo un beso y un abrazo enorme.
    Lorena.

    1. Paula Paula 9 mayo, 2015 el 8:56 pm

      Hola Lore! Síii es todo un tema cuando el deseo de tenerlos no se puede cumplir, aun adoptándolos. Conozco varios matrimonios que la han pasado tan pero tan mal hasta obtener la custodia definitiva porque no es solo esperar y esperar; sino también el hecho de la cantidad de cosas por las que te hacen pasar hasta otorgarte realmente al niño por completo. Uff si ya se pusieran así con otros que sí los tienen y es comprobado que los abandonan! En fin.
      Por mi parte estamos al revés Lore, siempre quise 3 hijos pero mi marido ya no quiere saber nada de nada. Él ya tiene dos nenas antes que TO y RM por eso entiendo que según él “ya está viejo e impaciente para otro más” lo cual viejo no, pero impaciente puede que sí jajajajaja.
      Dios sabe porqué dispone las cosas, no?
      Un abrazote enorme.

  2. Avatar Silvana Paola Gonella 30 abril, 2015 el 1:14 pm

    Impecable reflexión Pauli, estoy profundamente de acuerdo que es mucho más honesto y consciente, DECIDIR no tener hijos que tenerlos y tenerlos mal, descuidados o pasando peripecies y problemas. Peor es desconocer o conocer muy poco a esos retoños que en definitiva son el fruto de nosotros mismos. Hay padres que cumplen con el mandato cultural de tener hijos, incluso muchos hijos, pero raramente se sientan a conversar con cada uno en particular y conocen sus necesidades, miedos o deseos. También hay muchos que han tenido una docena de hijos felices y unidos. También hay alguien muy cercano en mi familia que sabe perfectamente que no desea tener hijos, porque se considera alguien con muchos conflictos a nivel personal y no quiere trasladárselos a los chicos. Eso es amor e inteligencia.
    A mi parecer y en mi propia experiencia, la maternidad elegida, buscada y deseada, es lo más hermoso que me pasó en la vida. Yo busqué a mi hija, decidí que sería una sola, la traje al mundo cuando decidí que así fuera y me siento plena con la decisión, pero respeto profundamente a quien se conoce a sí mismo tanto que sabe que no podría ser un buen padre o tendría que renunciar a cosas que quizas no quiere. Eso es honestidad y coherencia. Gracias Pauli por un artículo tan revelador y hecho para romper un MITO SOCIAL, que está en la base misma de una sociedad.
    Gracias millll, me encantó!!!!