
Cómo elegir el enfoque pedagógico adecuado para mis hijos
No soy de las personas que le agraden las etiquetas o la actitud de casarse con una pedagogía en especial. En estos doce años que estuve educando en casa y ayudando a diferentes familias, aprendí que todos somos diferentes y que respetar las necesidades e individualidades de cada joven o peque es lo que mejor funciona.
También es cierto que cuando recién arrancamos en este camino, seamos docentes o no, estamos algo perdidos porque estamos condicionados al sistema formal, a la escuela, que es lo único que conocemos. Otras veces queremos aplicar ideas que cuando no funcionan nos frustramos; o incluso parecen funcionar de maravilla pero luego los niños crecen, o nosotros mismos cambiamos, y la receta mágica deja de funcionar.
Pero hagamos una síntesis de cómo saber qué podría funcionar mejor con los hijos cuando comenzamos en este camino.
Primero lo primero.
Observemos a nuestros hijos. Qué les gusta, cómo hablan de lo que les gusta, qué hacen todo el día, qué términos usan en referencia a las cosas que describen.
Tradicional
Si tu peque (o joven, no importa su edad) prefiere entornos estructurados y ordenados muy seguramente la quede mejor este abordaje. Y esto es sumamente respetable. Verás en las redes la inmensa inundación de comentarios en referencia que no copien la escuela, que no usen manuales, que seas divertido, que lo diferente y lo alternativo, que lo libre, que esto y lo otro. Pero los que saben qué le sienta mejor son ellos y en todo caso vos que los conocés mejor. Punto. Uno puede recomendar, pero como dice el dicho “El hombre propone y Dios dispone” .

Este tipo de niños además suelen tener expectativas claras y pedir guía y explicaciones, les gustan los libros, anotar, contar lo que leen o miran muchos documentales. Si mirás su cuarto, debe ser el hijo al que nunca tenes que pedirle demasiado que ordene. Puede que esto último no lo represente pero sí el orden en esas cosas que ama como sus figuritas, sus libros o sus colecciones.
Montessori / Reggio Emilia
Nunca está de más incluir estas pedagogías educando en casa; pero esos niños que ya muestra un alto grado de independencia desde muy pequeños o que disfrutan de actividades prácticas y usar manipulables, son ideales para este tipo de abordajes. Son niños que muestran un fuerte sentido de concentración y atención y adoran “hacerse cargo” de sus acciones. Si te ven limpiando, cocinando, escribiendo, leyendo, ellos quieren hacer lo mismo. Son muy buenos adquiriendo hábitos.
En este sentido, estos abordajes también se suelen acoplar bastante bien con Charlotte Mason, otra de las pedagogas en boca de muchas familias que educamos en casa.
Waldorf
Steiner es un autor al que hay que leer ciertamente. Es muy compleja su mirada para los pobre mortales que vivimos en el mundo de hoy; pero eso no quita lo sencillo que termina siendo cuando se lo conoce de verdad.
Si tu peque conecta profundamente con la naturaleza y las artes muy probablemente sea un candidato excelente para este tipo de pedagogía. Son niños que anhelan una experiencia de aprendizaje holística e integrada y suelen dejarte con la boca abierta desde muy pequeños con las observaciones que hacen de su entorno. Son muy sensibles pero a la vez tienen fuertes convicciones que te harán saber sin tapujos aunque puntualmente vos no se lo hayas ni mencionado. Por ejemplo pasa mucho con familias que sin ser vegetarianas se terminan volviendo a esta práctica gracias a sus hijos
Aprendizaje por proyectos
Ideal para los jóvenes o niños que aprende mejor haciendo y resolviendo problemas del mundo real. Son los que siempre te van a preguntar “¿y esto para qué sirve?” . Prosperan con la colaboración y el trabajo en equipo, algo que piden todo el tiempo; además demuestran un fuerte pensamiento crítico y son muy emprendedores. Están siempre a un paso más allá con el tomar iniciativa para hacer cosas, plasmar sus ideas, armar proyectos.
Ecléctico
Esto es lo que mejor nos ha funcionado. Si tu hijo presenta habilidades diferentes dependiendo del contexto y la temática, este es su abordaje. Si para algunas cosas es muy estructurado y en otras parece lo opuesto, un alma libre, esta es la mejor herramienta que ofrecerle para aprender.
También para esos niños que gustan del orden y la estructura pero de manera flexible y abierta a adaptaciones.
Nosotros los adultos
También es cierto que nosotros los adultos tenemos nuestras necesidades. Puede que mis hijos tengan plena cercanía con un abordaje Waldorf pero soy yo quien necesito hacer una transición o adaptación antes de ofrecerles un camino completo de este abordaje.
Puede que nosotros nos sintamos mejor con una educación super libre, unschoolers radicales, pero nuestros hijos nos traen el desafío del orden y la estructura. Por eso es importante que no seamos extremistas y que también tengamos en cuenta qué es para nosotros educar. Y digo esto último porque es increíble la cantidad de personas que llegan a mi preguntando por escuelas sombrillas preocupados por si sus hijos podrán o no ir a la universidad pero no se preguntan en absoluto si REALMENTE van a estar preparados para VIVIR la universidad y sus desafíos.
Esto último es algo que estaremos hablando pronto en nuestra nueva temporada de Podcasts.
¿Y vos qué abordaje llevan en casa? Te leo.

