Daniel Foucachon creció en Lyon, Francia. Fue educado en casa durante la mayor parte de su vida, asistiendo a una escuela Cristiana clásica solo por dos años. Luego se mudó a Moscú, Idaho, en 2005 para asistir al New Saint Andrews College, y graduarse en Arte y Cultura en 2009. Mientras terminaba sus estudios y trabajaba en el restaurante francés de su padre, ” “West of Paris,” administró una productora de medios que sub contratada con Canon Press creó CanonWired. En el 2012 fundó Roman Roads Media con el deseo de llevar la calidad clásica de la educación Cristiana al homeschooler. Actualmente cuenta con una hermosa familia compuesta por su esposa Lydia y sus cuatro niños (Edmund, William, Margaux, y Ethan). En este artículo que tengo el placer de traducir con su consentimiento, nos cuenta cómo fue su proceso de aprendizaje para leer recién a los 10 años. Un texto esperanzador para todas las madres como yo que tenemos niños con otros tiempos para aprender.

Tarde para leer? por qué eso no es un problema

Me gustaría decirte algo acerca de mi madre y sobre mí. Las madres que educan en casa tienen que autosacrificarse, trabajar duro y ser pacientes. Quiero compartir cómo estas cualidades en mi madre bendijo mi vida de una manera particular. Por la razón que fuera (algunas personas darían tres o cuatro letras para un acrónimo para esto),no estaba listo para leer cuando la mayoría de los niños y niñas normalmente lo hacen.

No era que ella no estuviera tratando lo suficiente, o que no calificara (la verdad sea dicha, se graduó Summa Cum Laude en el Gordon College, y enseño en Winter Park High School – ¡estaba más que calificada!). Por alguna razón, yo simplemente no estaba asimilando las lecciones cuidadosas y articuladas que ella me enseñaba. Pacientemente continuó enseñándome desde los 6 a los 10 años. Cuando tuve alrededor de 10 años todo de pronto encajó en su lugar. Estaba listo para leer, y despegué!

Años después, tengo ahora un título en Arte y Cultura liberal de la New Saint Andrews College, un programa particularmente vigoroso en términos de lectura, requiriendo un estimado de 20.000 páginas de lectura anuales. La pila de libros requeridos que cada uno lee alcanza niveles más altos de lo que la mayoría de las niñas pueda apilar. Y me encantó. Soy un lector voraz.

Lo más maravilloso, no es que estaba retrasado, sino que nunca lo supe. Recién años más tarde, mirando hacia atrás, me di cuenta que la mayoría de los niños aprenden a leer más temprano que yo.

Mi maravillosa madre, Donna.

No tenía ni idea. Y ahí es cuando me di cuenta cuánto amor y cuidado y paciencia le tomó a mi madre enseñarme, preocupándose por mi retraso y sin embargo perseverando. Resultó que no “había nada malo” conmigo. Era perfectamente normal, solo necesitaba tiempo. Si hubiera estado en la escuela pública habría sido bien consciente de mi “retraso”. No fue fácil para mi madre educar en casa a cinco de nosotros, todos diferentes, en cinco años distintos, mientras también era la esposa de un pastor. Pero fue un regalo increíble para mí. Gracias!

Ahora casado con otra bibliófila, estamos inundados de libros. Tenemos más libros de lo que nuestras estanterías pueden soportar. Pilas de libros de cada tema: ficción, historia, filosofía, literatura, teología, tutoriales, grandes libros, clásicos, etc. Y hemos leído la mayoría de ellos!.

Si eres padre de un niño que es lector tardío, no asumas que hay un problema. Obviamente a veces puede haber un problema real que va desde lo físico, fisiológico, o incluso simple pereza. Pero creo que muchos niños  son echados en un molde en el que no encajan. Cuando los forzamos para encajar, los estamos dañando, no ayudando. A veces ellos solo necesitan tiempo. Yo lo necesité!

Daniel Foucachon,
Fundador y CEO, Roman Roads Media
Originalmente publicado el 8 de Enero del 2013.

3 Comentarios

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  2. Avatar Eliana 13 enero, 2016 el 6:34 pm

    Muy lindo paula, la verdad es conmovedor!

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  3. Avatar Lorena 13 enero, 2016 el 5:46 pm

    Herma historia de vida!! ejemplo de gratitud y paciencia de madre!! yo lo pasé con mi hija segunda, aprendió a leer la menor antes que ella, pero cuando arrancó!!! ya nadie la para, no tuvo punto intermedio, va por los libros de la colección Robin Hood los cuales les encanta. Así que no desesperen, paciencia amigos.
    Un abrazo enorme. Lorena.

    Responder

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