Nos quejamos cotidianamente de muchísimas cosas, pero no hacemos nada (o hacemos poco) por cambiar.
Como suele pasar en algunas “crisis” estos días desparramé para varios lados, entre ellos el del educar en casa y reconocí que detrás de ciertas preguntas subyace una realidad en la que muchos se definen y no es tal: la de creer que se está ya fuera del sistema cuando en realidad no es así.

No  juzgo las metodologías que cada uno quiera aplicar en su familia, ni los objetivos que cada cual tenga para este camino. No somos todos iguales  y en la variedad está el enriquecerse unos con otros. Además, es totalmente normal que muchas familias cuando empezamos en esto terminamos llevando la escuela a casa y no es sino hasta ir aflojándonos y desescolarizándonos mentalmente de nuestras imposiciones mentales y de añares de nuestra propia experiencia escolar que terminamos generando la necesidad de nuevos paradigmas de verdad.

Pero me gustaría que se tomen un minuto para pensar sobre justamente porqué terminamos desilusionados del sistema pero a la vez al desescolarizar seguimos pegados a él.

Algunas definiciones

Usamos mucho la palabra paradigma sin siquiera a veces tener conciencia real de lo que significa. Lo más común es definirlo como un “modelo o patrón” que es de donde deriva su nombre, sin embargo es bastante más que eso.

Un Paradigma es un sistema de ideas, valores y presupuestos que marcan de cierta manera nuestra visión del mundo.

Las decisiones que tomamos muchas veces están limitadas por el cómo las tomamos por este lente con el que interpretamos nuestra realidad. Un paradigma no es siempre malo, lo que sí es malo es que no nos permita generar nuevas ideas, que nos aterre no encontrar soluciones diferentes porque nos condicionamos a lo que ese paradigma impone. El “pensar fuera de la caja” (thinking out the box) como muchos pregonan ahora, es una manera de poder encontrar soluciones a problemas que parecen no tenerlas. Tal como dijera Einstein “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo“.

[piopialo vcboxed=”1″]Pero entonces, ¿por qué por lo general hacemos siempre lo mismo? #Paradigmas.[/piopialo]

Cómo funciona un paradigma

No basta con saber qué es un paradigma, hay que tener en claro cómo funciona para poder entonces liberarse de él y encontrar salidas nuevas. Siempre vivimos y viviremos en lo que se llama un “paradigma dominante“, es decir, inmersos en una visión del mundo que nos domina a todos y que es tomada bajo los cánones de normalidad. A Dios gracias estos paradigmas van cambiando; tomemos como ejemplo el paradigma de belleza del Renacimiento y muchas nos sentiremos que hemos nacido fuera de época pues ahora el paradigma de belleza es completamente diferente, con mujeres obsesionadas por borrar todo rasgo de rollitos y kilos de más, algo sumamente seductor por aquél entonces.

Para que un paradigma sea dominante tiene que darse una serie de circunstancias que fortalezcan esa dominación, agentes que ayudan y favorecen que una determinada visión del mundo sea así y no asá.

Lo realmente dramático es que actualmente esos agentes o circunstancias están mucho más presentes, y por ende son mucho más resistentes, que los de hace un siglo atrás. Como sociedad valoramos esos agentes y pocas veces los cuestionamos (aunque a veces nos quejemos de ellos) representados en cosas tales como: profesionales, medios de comunicación, sobre todo la publicidad, el estado que lo oficializa y, por supuesto, educadores que lo propagan.

El entonces acatar toda esta visión del mundo sobre cómo son las cosas y cómo debemos enfrentarnos a ella tiene de riesgo algo que leí en la Wikipedia y que me encantó cómo está definida: “la parálisis paradigmática

Es muy saludable tener ciertas formas de comportarse o de poseer ciertos modelos, pero en el extremo, la “parálisis paradigmática”, pasa a constituirse en una de las enfermedades organizacionales más graves, la cual no permite pensar ni dudar respecto de la validez o vigencia del paradigma y podría volverse crónica.
Existen variados ejemplos de esta enfermedad entre empresarios, educadores, gobiernos, profesionales, comerciantes, políticos, científicos, en las familias, en países, en las religiones, etc., y eso debido a que la historia humana siempre ha estado en proceso de cambio y por ende siempre han existido paradigmas, con la única diferencia que de antaño ocurría un cambio cada veinticinco años y en la actualidad ocurren en cosa de minutos, por lo que se debe disponer de una adecuada dosis de predisposición, entre otras, para no ser víctima de esta “parálisis paradigmática”.

Paradigma educativo

“El que solo obedece (a las normas) es un esclavo, el que solo desobedece es un rebelde, en cambio aquel que desobedece proponiendo cambios alternativos es un revolucionario” Erich Fromm
Ahora se darán cuenta porqué a la gente que los rodea les cuesta tanto entender cómo podemos ser tan inconscientes de sacar a los niños del colegio y privarles de la maravilla del conocimiento y de la socialización.

El común de las familias que nos rodean solo admiten y toman como valor posible aquello de lo que le han convencido: que la escuela es el único ente que puede educar a los chicos, darles a conocer la maravilla del mundo y de cómo deben comportarse en sociedad.

Por otra parte los docentes, aun sabiendo (aunque sea en lo más profundo de su ser) lo mal que está el sistema, no pueden entender otra salida más que hacer eco de lo que el sistema impone. Es que es normal, pocos son los Davides dispuestos a pelear contra el Goliat educativo y los que lo son terminan cansados y consumidos por la falta de apoyo por generar cambios de verdad. Otros se esconden en un muro de miedo defendiendo lo indefendible, pensando que otro sistema sería el final de su existencia. De ahí que sean varios los directivos o docentes, y muchísimo más los psicopedagogos, que entienden que la escuela en casa es un verdadero desastre mundial, su parálisis paradigmática no les permiten ver otras opciones posibles.

La necesidad de paradigmas nuevos

Thomas Kuhn fue uno de los muchos en delinear la comprensión de los paradigmas en su obra “La estructura de las revoluciones científicas“, en esta obra él establece algo elemental que es lo que nos está impidiendo un cambio de verdad. Kuhn explica que un cambio de paradigma no puede basarse en el paradigma anterior, porque los cimientos del nuevo paradigma deben ser completamente diferentes a aquel que ya demostró no funcionar o haber llegado a su punto de crisis. Incluso las formas de referirse, las palabras que usamos para hablar de un cambio grande no son para nada comparables entre un paradigma y otro.

No es algo acumulativo (que es lo que básicamente sucede ahora al menos en cuanto a reformas educativas) sino más bien una reestructuración de cero.

Es como tener una casa que se viene abajo, que tiene los cimientos vencidos y que sin embargo sus habitantes en vez de reconocer que necesite hacerse de nuevo, pelee por pintarla y enduirla en cada una de sus rajaduras. Es una casa que eventualmente, y aunque nos resistamos a eso, se vendrá abajo porque sus estructuras ya no pueden mantenerla en pie.

Como dijera antes, es normal que al sacar a los chicos del colegio, sea por el motivo que sea, nos ataquen preocupaciones tales como el cómo voy a enseñarles, cómo van a rendir, podrán entrar sin dramas a la universidad, van a conseguir trabajo, harán amigos, etc. Pero me gustaría que hicieran algún tipo de introspección y se preguntasen si realmente es necesario sacar a los niños del cole para después imponerles lo mismo que ella. Aunque sea en forma más relajada no quita que realmente sea lo mismo. Me refiero por ejemplo a la angustia de varias mamás que me escriben preguntando si van a poder o no rendir en Capital siendo que viven en provincia, si tienen que rendir ya en primer grado o pueden rendir a partir de segundo, si los programas son fáciles o difíciles, si los maestros no los discriminarán por no ir a la escuela. Si pueden o no adelantar años!

Pensemos bien familias porqué decidimos lo que decidimos, pensemos para quién realmente queremos que nuestros hijos rindan, ¿será que realmente quiero “facilitarles” el futuro o será que tengo miedo a que piensen que se la pasan rascándose la tripa todo el día y necesito justificarme?

¿Será que mi paradigma no me deja ver que mi hijo quizá no necesite el día de mañana un certificado para entrar a la universidad porque quiere ser músico o actor o simplemente plomero?

¿Será que no tenemos confianza que si el día de mañana mi hijo resuelve ser médico no va a poder rendir lo que necesite rendir?, ¿hay necesidad de imponerle a los chicos estudiar , aunque sea por un par de meses y a contrarreloj, un determinado temario arbitrario para rendir un examen más arbitrario todavía para obtener simplemente un papelito de acreditación que no sé si realmente lo van a necesitar o no?

Créanme, si aun insisten en pensar que necesitan un certificado de secundario para conseguir trabajo, puede que no se equivoquen si sólo lo educan para conseguir los mismos trabajos de siempre, pero si lo que queremos es que nuestros hijos encuentren realmente su vocación y sean personas autosuficientes, aboquense a ello y déjenlos decidir cuándo necesitan certificar o no.

Si realmente les inculcamos amor al estudio, un hábito de responsabilidad y herramientas de autogestión (es decir que sepan resolver problemas por sí mismos y no siempre esperando que los demás lo resuelvan por ellos) no tenemos que preocuparnos si después tendrán que estudiar mucho o poco, rendir 2 exámenes o 10, obtener un 4 o un 10, rendir acá o allá.
Cuesta, pero se puede, aunque algunos aun no estén preparados.

Los peligros de la obediencia

7 Comentarios

  1. Avatar IRENE 4 octubre, 2014 el 11:26 am

    En el correo anterior hice un resumen de la experiencia de rendir libre de mi hijo, hoy brillante abogado. Pero quizás les sirva como llevar a cabo esta muy difícil tarea de educar en casa.
    INSTRUCCIONES POR SI LES INTERESA:
    No peleen, no discutan, no quieran cambiar las escuelas, hablen lo menos posible con los docentes, cuanto mas hablen y den explicaciones, mas motivos para ser juzgados encontraran y mas dificultades, vayan paso a paso sorteando las dificultades y por sobre todas las cosas NO HAGAN UNA BANDERA ni una razón de ser, actúen con mente calma y sin esperar ningún tipo de afecto o compresión, admiración etc. Les aseguro que eso va a llegar, pero después de unos 15 o 20 años mas o menos. Sea cual fuere la razón por la que decidieron que sus hijos estudien en casa, NO LA EXPONGAN, tenga la seguridad de que eligieron bien por una razón muy simple; la distribución del tiempo. EL TIEMPO; Un alumno concurre 4 horas por dia al primario, si realmente un chico estudiase 4 horas por día sería brillante. En la escuela de 4 horas quizás media hora y con suerte es realmente estudio. EL RITMO en un aula de 30 alumnos se sigue el ritmo de enseñanza de los mas lentos, por lo tanto la media hora asimilada ni siquiera es por dia, es por semana quizás, porque los temas se repiten y repiten .LOS PROGRAMAS: los programas son buenos, pero nunca se cumplen, rindiendo libre si, porque toman el programa completo.
    CON QUE VAN A TORTURARLOS? los van a torturar con que sus hijos no serán sociables, que serán inadaptados porque no vivieron la experiencia social de la educación compartida.
    No se, en el caso de mi hijo no fue así, pero quizás en ese punto pueden tener razón por eso inscríbanlos en clubes donde socializen plenamente. Ajedrez es perfecto, desarrolla la inteligencia y crea un hábitat social muy fuerte. Incluyan natación si les es posible. Tengan en cuenta futbol básquet o cualquier deporte de equipo, los deportes de equipo son excelentes para lo social. Dentro de sus posibilidades incluyan algo exclusivo , equitación, esgrima, violín, arquería, que les de un toque especial a su educación. En el secundario incluyan algún tipo de voluntariado, es vital para el curriculum y además desarrolla con fuerza la parte espiritual.
    Y si tienen constancia, escriban en un archivo el día a dia, yo no lo hice y me arrepiento porque la experiencia fue alucinante.
    ANECDOTAS; van a tener muchísimas. Yo recuerdo algunas y lamento no haberlas documentado.
    Historia de tercer año de secundaria: La profesora de historia que le iba a tomar examen le dio apuntes para que rindiera, era excelente pero tenía errores de ortografía. Mi hijo además de historia estudió cada uno de los errores y los reprodujo al rendir examen (los exámenes eran escritos y orales) Cuando le pregunté porque hizo eso, me dijo que si escribía bien las palabras, la profesora las iba a corregir, y que él estudiaba para saber pero rendía para aprobar .
    No se desanimen, y no enfrenten el sistema, adaptense a él con flexibilidad y buen ánimo.
    Irene

    Responder
    1. Paula Paula 4 octubre, 2014 el 6:55 pm

      Irene!!! NI te imaginás cuán importante es esto que me comentas!! básicamente porque muchos siempre (además del tema de la socialización) te sale con el versito de “en 10 años hablamos” como dando a entender que es un rotundo fracaso hacer algo como esto!! Tu hijo es una clara muestra que no es así, como tantos otros en otros países donde hace años que se hace educación en casa.
      Me encantaría poder conocerlos, hacer alguna entrevista o charla aunque sea vía hangout o skype. No sé si te va o si le gustará la idea a tu hijo pero sería genial para muchas familias que hoy están considerando esta opción y no se animan. Cualquier cosa respondeme por mail a paula@educoencasa.com.ar
      Super agradecida además con tus consejos, son una alegría completa, gracias!!!

      Responder
  2. Avatar IRENE 4 octubre, 2014 el 9:38 am

    Hoy mi hijo tiene 33 años. Rindió la primaria libre, la secundaria libre, entro a la facultad de derecho(UBA) donde curso casi todas menos 10 materias que rindió libres) se recibió a los 19 años de abogado con diploma de honor , el abogado que se recibió mas joven en toda la historia del país. Fue un lío terrible , fue un camino difícil pero se puede, yo lo preparé en todas las materias excepto ingles y música, lo que hacia era ir al colegio donde rendiría, hablar con el mejor alumno (en general alumna ) pedirle la carpeta, también conseguir el programa porque a los que rinden libre les toman programa completo, no se como será ahora , desconozco si se puede rendir libre, en esa época era así: primaria no se puede adelantar, hay que rendir año por año, pero secundaria si. Mi hijo rindió primer año en marzo, segundo año en julio, tercer año en diciembre , cuarto en enero y quinto no logró prepararlo en 3 meses entonces rindió mitad en julio y mitad en diciembre. Total secundario: 1 año y 9 meses. Facultad: Entró a los 15 , durante sus 15 cursó el CBC (no se si todavía es así, era un curso introductorio para todas las carreras de la Univ. de Buenos Aires que se dictaba en la cliudad universitaria), a los 16 ya cursaba en la Facultad de Derecho y se recibió a los 19 años. Lo que más complicaba el rendir libre era la incompresión , la soledad , pero no se preocupen, vale la pena.

    Responder
  3. Avatar Paula 7 marzo, 2014 el 9:27 am

    Gracias Chicas, estoy desde Diciembre como verán, a pura reflexión y preguntas jajaja, pero es que con eso es que me empiezan a surgir las ideas de “y por qué no puede ser así?, qué tal si la escuela asá?” uff se vienen unos cuentos de estos post desintoxicadores, lo cual después de 20 años de docencia no es nada fácil!

    Responder
  4. Avatar Lorena Artigas 6 marzo, 2014 el 4:26 pm

    Muy buen tema Pauli has elegido para desarrollar y abrir mentes!!! te felicito.
    Yo lucho día a día para poder cambiar y no llevar la escuela a casa, pero cuesta mucho, soy consciente del cambio que trato de hacer progresivamente, pero en casa somos dos y a él le cuesta que las cosas sean “tan libres”, no siempre es así, pero seguimos buscando nuestro “Norte”.
    Mil gracias por ser tan sincera y directa.
    Un abrazo enorme.
    Lorena.

    Responder
  5. Avatar Natalia 5 marzo, 2014 el 11:03 pm

    Cuánta verdad… Excelente post. Gracias.

    Responder
  6. Avatar Silvana Gonella 5 marzo, 2014 el 11:01 pm

    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, Es simplemente así tal cual lo explicás Pauli, no hay nada que agregar, ya que es impecable y cierto todo lo que decís.
    SÓLAMENTE, se trata de probar, de intentar y de dejar que el fluir de la vida nos lleve…
    Los que nos hemos salido del viejo paradigma y en cada acción, construímos el nuevo en el que el modelo es la LIBERTAD… Sabemos que es fácil, es bonito, da excelentes resultados y por ello vivimos tranquilos y felices.
    ¿Por qué no habrá mas gente animándose?
    Gracias Pauli por ordenar y hacer tan accesibles estas ideas nuestras, gracias por explicarlas de forma clara y sencilla, porque es necesario que los Davides, no tengamos miedo de Goliat, porque será un gigante… pero sólo es 1. lOS DAVIDES SOMOS MUCHOS MUCHOS!!!!… entoces no hay nada que temer!!!!

    Responder

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *