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La frase en defensa a la escuela que más pena me da

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Educar en casa significa armarse de paciencia ante los comentarios ajenos. Comentarios sobre la socialización, los pares, los roces, etc.

Basta estar en una reunión de familia o amigos para escuchar alguna frase típica como

Pero el año que viene sí van a ir, ¿no?
Bueno, pero la secundaria por ahí es diferente.
Yo no sé cómo los aguantas todo el día en casa.
De alguna manera van a necesitar tener roces, sino el mundo se los va comer vivo, etc.

Pero hay una frase que solemos escuchar, en particular de la mirada directiva cuando anunciamos nuestra decisión:

«Los chicos deben aprender que hay cosas que no nos gustan pero tenemos que hacer»

Esto es de lo que hablábamos con una mamá el otro día y no pude evitar hacer un arqueo de ojos cuando me lo contó.
Sí, yo también la escuché. No un par de veces, ¡miles!

Cuando recién empecé debo admitir que era una frase que me quedó resonando como posiblemente cierta. Pero ahora que soy una mamá que felizmente consiguió vivir de lo que le gusta; escucho eso y se me frunce todo.

Es cierto que en la vida hay cosas que no nos gustan y debemos hacer. Hay veces que no nos queda otra. Enfrentar miedos, someterse a cirujías, cocinar 😝 qué se yo… muchas cosas.

Sin embargo esta frase en particular, dicha en relación a la escuela,  me hace pensar en todo lo que tiene de fondo y sustento: vivir la vida que no quiero.

Cuando dicen que un niño debe ir a la escuela por obligación, porque es algo que HAY QUE HACER aunque no le guste; no están diciendo otra cosa que no se puede vivir la vida que queremos.

[piopialo vcboxed=»1″]Esta frase alude a la verdadera esencia de la escuela de hoy: la dependencia laboral.[/piopialo]

Encierra la visión de que hay que prepararse para una vida donde vas a estar lleno de obligaciones y responsabilidades no elegidas. Es una frase de mirada sometida. Y eso es muy triste.

La frase en defensa a la escuela que más pena me da
¿Pura coincidencia?

Sabemos que la escuela en sus orígenes, fue una herramienta de crecimiento social importante. Pero la escuela de hoy debería contemplar una educación que ayude a adaptarse sanamente a un mundo cambiante.

Hemos establecido la diferencia entre «educación» y «escuela». Palabras que se toman como sinónimos cuando en realidad no lo son. No lo son porque el mundo de hoy ha cambiado al igual que el acceso a la educación.  Y en todo caso necesitamos de niños y adolescentes que se formen como gestores- mejor aun autogestores– de sus propia vida. El mundo cambia tan rápido hoy que se hace imprescindible que formemos creadores y no empleados. 

Hijos felices, mundo feliz

Pero quiero salir del ámbito meramente laboral. Porque ya creo que sabemos que la escuela se ha quedado reducida a una única filosofía, y a una única finalidad, que se replica año a año aun cuando intentan «revolucionar» la escuela con cambios infructuosos.

Yo no quiero que mis hijos se acostumbren a la idea de que «hay cosas que hay que hacer aunque no les guste«.

[piopialo vcboxed=»1»]Quiero hijos que si algo no les gusta se atrevan a cambiarlo.[/piopialo]

Quiero hijos que busquen con qué se sienten satisfechos. Porque cuando uno dice «lo único que importa es que mis hijos sean felices»; no siempre pensamos cabalmente qué queremos decir con eso o cómo realmente lograrlo (si es que hay realmente una manera)

Problemas van a tener siempre, cosas para hacer que no disfruten también. Soy consciente de ello. Pero en la estructura general de su vida y en cómo ellos aprendan a edificarla; lejos estoy de desear que se sometan a lo que se supone que «hay que hacer» como garantía de esa felicidad o bienestar.

Como padres no podemos asegurar la felicidad de nuestros hijos. Eso será su propio trabajo. Pero sí podemos hacer lo que haga falta para ayudarlos a que siempre elijan aquello que los haga felices. Acá es cuando me hace muchísimo ruido el imponerles la escuela con todo lo que eso significa.

De hecho, estoy segurísima que si la escuela presentara diferentes opciones que contemplaran esas diferencias que todo niño tiene; muchos de ellos elegirían ir.

¿No es ridículo entonces que acostumbremos a los niños a que vayan a la escuela aunque no les guste , porque así conseguirán supuestamente un trabajo que tampoco disfrutarán? ¿Un trabajo, además, que posiblemente no exista ya cuando terminen la escuela?

¿No es realmente doloroso entrenar a nuestras nuevas generaciones a contemplar una dinámica escolar que solo se adecua  a las necesidades ya ficticias de la sociedad en la que viven? ¿Todo para reafirmar un mundo del que todos nos quejamos pero pocos se animan a cambiar?

Yo no. Yo quiero hijos que inviertan ese tiempo, esos años, en poder descubrir en qué son buenos y en qué disfrutarían trabajar. Trabajar para cambiar el mundo, no para ganar un sueldito a fin de mes.

Paula Lago

Ex docente, siempre autodidacta y curiosa. Desde que inicié este camino mi vida ha cambiado rotundamente; me ha re-conectado con mi propio entusiasmo por el aprendizaje.
Amo la fotografía , la música , la literatura.
Ah! , también leo el tarot

9 Comments

  1. La escuela es una institución muy vapuleada por la sociedad hace ya bastante tiempo. Entiendo que la página apunta a plantear una propuesta constructiva, pero creo que se da una mirada desde una experiencia personal con respecto a la escuela que no responde a un análisis o una investigación de la complejidad del sistema educativo. No creo que en los hechos la escuela funcione como un mecanismo de «adaptación» al sistema y, en todo caso, el modelo que acá se le está oponiendo, con la idea de autoempleo, es justamente eso: «adaptarse» al contexto neoliberal (el autoempleo es uno de los pilares del neoliberalismo) al que la escuela, aún la privada, no se aggiorna. Entonces, veo que hay acá un enfoque ideológico que recorta un aspecto de la escuela y, en eso, simplifica. Porque, sin ir más lejos, la escuela no sólo no se opone a que los alumnos estudien en sus casas con el acompañamiento de sus padres, sino que lo fomenta y considera un fracaso que esto no ocurra. Del mismo modo, es gracioso ver cómo ésta propuesta que aparece como un cambio de paradigma no es otra cosa que reproducir en el ámbito doméstico, sin innovaciones, las disposiciones de la escuela: ¿Acaso no hay evaluaciones en el homeschooling? ¿Acaso no hay tiempo de trabajo y tiempo de recreo? ¿Acaso no usan bancos para estudiar?

    • Me parece que no entendiste a donde apuntaba mi comentario con respecto a lo que había dicho Soledad. Tengo 20 años de docente encima y sí conozco bien cómo es el sistema. La familia en la escuela no está integrada para nada, salvo para que «chequeen» que los chicos hagan la famosa tarea. No se trata tampoco de estar en contra de la escuela tampoco. Lo dije varias veces, pasa que es fácil juzgar por un solo artículo.
      Lo de neoliberal me da gracia y prefiero no responderlo. Más que nada porque hay muchos que se llenan la boca hablando de lo social y de la escuela pública mientras no ceden en la práctica a las leyes del mercado, incluido el enviar a sus hijos a escuelas privadas. Más neoliberal que subvencionar las escuelas privadas no he visto en la vida y no he escuchado docente oponerse a eso o reclamar al Estado que esa plata le corresponde a la pública. En fin.
      Bancos y recreos en casa no hay, hay espacios de convivencia. Pero en todo caso hay familias que sí tienen espacios muy parecidos a lo aulico porque muchas familias pasaron por hechos de violencia varias veces que no hacen replantearse lo académico o paradigmático de lo pedagógico sino la propia seguridad de sus hijos.

  2. No estoy de acuerdo con la idea pero respeto aquien decida hacerlo así. Creo que puede ser muy perjudicial para un niño privarlo del mayor aprendizaje que da la escuela: la socialización. Conocerse, relacionarse con pares, jugar, divertirse, pelear, hacer amigos, etc. Se le reduce el mundo en vez de ampliárselo aunque haga actividades fuera de casa (deporte o arte), no es lo mismo.. Se le recortan herramientas y recursos internos para enfrentar las situaciones que se viven diariamente en la escuela. Si no le gusta la escuela habrá que investigar el motivo y entodo caso buscar el colegio que más se acerque a sus intereses pero no dejarlo sin la posibilidad de ir a la escuela. Al meos eso es lo que haría yo como mamá. Una opinión nomás entre tantas que puede haber.

    • Respetable tu punto, sin embargo te invito a que leas en la etiqueta «socialización» la cantidad enorme de cosas que he hablado sobre el mito de la socialización en la escuela. Y en todo caso no se trata de privar de nada a los niños, sino de escucharlos. A lo mejor vos tuviste una vida plena, satisfecha en la escuela y hoy sos un adulto que emocionalmente no está perjudicado por lo que hayas vivido en la escuela.
      Otros la pasan mal y la única socialización que conocen es la agresión de pares y autoridades o maestros. Esto no me lo contaron, lo viví yo y lo vivieron mis hijos.
      Pero claro, el problema siempre es de la víctima y nunca del sistema. HEmos naturalizado demasiado la violencia. Y si tus hijos siempre pudieron ir al mismo colegio, no pasaste por la experiencia de muchas familias de recorrer varios colegios para que se topen con lo mismo porque lamentablemente en Argentina existe un único sistema, pedagogía y modo de conducirse en las escuelas.
      Imaginate además, los que no pueden pagarse un proyecto alternativo!!!

      • Hola Paula: entiendo que como madre uno busque lo mejor para sus hijos en función de lo que ellos estén viviendo y sintiendo (si a eso te referís con escucharlos). Entiendo que las familias que optan por esta modalidad deben estar un tanto cansadas de ser juzgadas por el resto o de tener que explicar su situación. Entiendo la experiencia como una decisión «extrema» cuando los hijos sufren y ya se han agotado otras alternativas (porque dudo que alguine lo haga sólo por cuestiones académicas). Lo que me pregunto (y desconozco si hay algún estudio científico sobre esto) es qué efectos puede traer esta decisión en los niños en el largo plazo. No en el corto plazo, porque está claro que al sacarlos de una situación conflictiva mejoran, se tranquilizan, etc. Yo lo pienso más allá, en el mediano o largo plazo. Ahí es donde creo que se han «recortado» recursos internos para afrontar las cosas. Digo, porque después habrá que enfrentar el mundo laboral y ese es bien dificil también. Creo. No lo sé. Por las dudas, quisiera dejar claro que mi intención no es atacar ni juzgar a nadie sino tratar de comprender la situación. Gracias por tu tiempo.

        • En otros países como USA, Francia e Inglaterra hay montones de estudios. Lamentablemente están en inglés porque acá en los países Hispanohablantes esta es una práctica nueva.
          Sé que tu intención no es atacar, pero sí, estamos muy cansados de que la gente opine sin querer informarse; pero lo entiendo, esas son cosas que también nos ha enseñado la escuela.
          Lo laboral también está explicado acá un montón, le he dado mucho espacio. Este es un artículo por ejemplo. No sé el resto de los padres, a mi no me interesan hijos que se «adapten» o tengan que comprar los domingos el diario, lápiz en mano rezando por encontrar un trabajo. Quiero hijos que en lo posible hagan, inspiren y creen sus propios trabajos.
          Es llamativo que grandes artistas, empresarios e innovadores no han ido a la escuela o la han abandonado.
          Está genial que haya padres contentos con la escuela, pero yo no y la libertad real es poder elegir.

          • Perdón que me meta en esta discusión, pero sí de resolver conflictos se trata los chicos que se educan en el hogar lidian bastante con eSe tema. Ya tienen sus hermanos para resolver problemas! Tienen tareas q no les gustan pero deben hacerlas (en mi caso es colaborar con las tareas de la casa) y lo
            Mas sorprendente es su capacidad de socializar con cualquier niño, sin importar idioma, edad, color de piel o cabello. Mis hijas han jugado con ingleses, alemanes y franceses sin ningún problema. Y respecto a la tan comentada socialización en las escuelas me gustaría q vayan un día a una escuela y se sienten a observar a los niños «socializando» y después comenten realmente lo q vieron. Es un lindo proyecto para hacer.

  3. Muy linda entrada Pao. Es tan cierto lo que decís, yo lo sentí toda mi vida escolar el tener que ir porque era lo que se suponía que habia QUE hacer.

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