Deberían desterrar las escuelas?

Estoy notando que aunque no me lo digan abiertamente, muchas personas piensan que yo pretendo que todo el mundo debería educar en el hogar y que deberían desterrar las escuelas. Esto es extraño porque honestamente nunca me dediqué fervorosamente a especificar todo el tiempo porqué no me gusta el sistema escolar, qué cosas me parecen terribles y tampoco nadie se ha sentado conmigo a preguntarme de verdad porqué saqué a mis hijos del colegio como para darme esa oportunidad.
Por otro lado, nadie de mis conocidos o familia lee este blog (salvo mi querida y fiel amigaza Dialoguista) y me consta entonces que tampoco por ese lado intuyo que presuponen que quiera el destierro total de las escuelas.
También he leído varios comentarios en distintas redes y blogs que la gente diferencia lo que “enseñan” en casa de lo que “enseñan” en el colegio. Según estas personas, en casa se educa y en el colegio se forma. Pues bien vamos a aclarar lo que para mí me zumba de todo esto y aprovecho a hacer mi propio descargo al respecto.

No estoy en contra del colegio

He sido docente la mayor parte de mi vida, siempre con sus más y sus menos he disfrutado de ello porque

me gustó siempre rodearme de niños y adolescentes porque te llenan de energía y cuando sabés tratarlos la devolución afectuosa es increíblemente enriquecedora. Así como he enseñado cosas, también de ellos las he aprendido y ese acto de ida y vuelta es impagable. Me he reído, me he sentido joven, he jugado y reconectado con mi niña y adolescente interior y hasta, creo (humildemente porque así me lo han hecho saber) he tocado alguna vida aunque sea con alguna caricia emocional que ha servido para hacer un poco más feliz (al menos por un rato) a alguien.
He tenido la suerte que en un acto fallido me hayan cambiado el “seño” o “profe” por “Ma“, “mamá” y hasta “abue” (ouch!) y eso es algo impagable, momentos que tuve que ejercer un auto control enorme para no salir corriendo a abrazar llorando a quien se le soltó.
También he sido testigo de cómo son cada vez más las familias que se ocupan cada vez menos de sus hijos (en secundaria es aun mucho peor!) y por ende el colegio, aunque no les guste a los chicos por tener que estudiar y un millón de razones más, es como un verdadero segundo hogar porque al menos ahí están con alguien.

Hay colegios que hacen la diferencia

Hay, a Dios gracias, colegios que se diferencian de los demás justamente por la calidad humana que tienen en su plantel tanto directivo como docente. Son escuelas por lo general pequeñas, con una muy buena asociación de padres y cooperadora detrás, que saben trabajar en conjunto porque tienen muy en claro qué quieren y cómo lograrlo. Son escuelas, pocas lamentablemente pero que existen, donde los docentes y los directivos no tienen drama de ir a contrapelo del sistema en beneficio de los chicos, escuelas que no suelen quedarse en las tonteras administrativas porque entienden que el sistema no siempre ayuda en la verdadera resolución de problemas. Estas escuelas no corren a contrarreloj para cumplir, son escuelas que edifican y salvan. Estas escuelas se hacen necesarias, tienen que existir.

Entonces, estoy en contra de…

Un único sistema

Si hay familias que están cómodas en el actual sistema educativo, si incluso les parece que son necesarias las cosas por las que tienen que pasar los niños en este sistema para poder “encajar” en la sociedad, si les parece que esta escuela es la única capaz de poderle asegurar a sus hijos un verdadero futuro; pues qué bien que tengan este sistema a disposición. A mí no me gusta, no comparto cómo está armado, cómo está manejado y no tengo otras opciones salvo el educar en casa.
La Ley Nacional de educación contempla varias modalidades pero no todas están avaladas en la práctica. No tengo opción de educación a distancia, ni educación no formal. ¿Por qué siendo mi derecho, no tengo opción de elegir?

Pagar por algo diferente

Claro, muchos me dirán que podría optar por un colegio al estilo Montessori o Waldorf, pero ¿por qué tengo que pagar por ello?. Además de que no podría y de que no suelen tener vacantes porque justamente no hay muchas instituciones oficialmente reconocidas con este tipo de pedagogías, no tengo otra opción que un colegio estatal o un colegio pago medio pelo que no cuaja con mi filosofía de vida o valores.
Incluso los colegios religiosos (me crié en uno y trabajé en varios) no hacen más que “enseñar” religión como una materia más. Pocos son los que hacen de la religión una práctica concienzuda de los valores que predica.

Este sistema

No solo me molesta no poder elegir el tipo de educación que reciban mis hijos, sino que además este sistema, para mi humilde entender, está completamente colapsado. No solo es obsoleto en muchos sentidos, sino que termina por ser un sistema dañino para los niños, cada vez más abundantes, que no encajan en él y lo sufren. Vean como ahora es más fácil “diagnosticar” a un niño con TDA y medicarlo que hacer un verdadero cambio en nuestras escuelas.
El explicar porqué estoy en contra de este sistema quedará para otro post porque no quiero aburrirlos de entrada. Simplemente quería hacer esta especie de pobre reflexión sobre algo que la gente da por sentado erróneamente cuando uno dice que hace educación en familia. No quiere decir que aunque se me arrugue el corazón cuando veo niños con guardapolvo o uniforme escolar las escuelas deberían cerrarse, que ya de extremismos últimamente me cansé un poco.

10 Comentarios

  1. Avatar Silvana Paola Gonella 3 mayo, 2015 el 11:27 am

    Excelente reflexión Pauli. Los que se atreven a determinar si estás o no en contra de las escuelas, es simplemente porque tienen un punto de vista muy estrecho de la vida y sólo ven dos posibilidades en la dualidad de los extremos. Si no manda a los hijos a la escuela, entonces debe estar en contra de las escuelas. Pero este tipo de conclusiones excluye toda una gama de posibilidades que se encuentra en el mdio de la escala. Hay personas que no pueden concebir el NI-NI. NI mando a la escuela, ni estoy en contra del sistema, para los que les siente bien, está claro. Ahora, también nos cabe la elección válida de sentir cierto dolor por aquellos niños que van a la escuela, porque a las familias no les queda otra, se desentienden y los depositan unas cuantas horas ahí para no tener que saber nada de los chicos. Esos chicos sufren y a nosotras eso nos duele. Nos gustaría que cada niño en el planeta esté rodeado del amor y cuidado de su familia, como se lo merecen.
    Otra de las cosas que pienso, es que lo que está en juego no es si la escuela tiene un buen sistema de valores, supuestamente acorde a la ideología de la familia, en el remoto caso de que la mayoría de las familias, siquiera tengan una ideología. La cuestión es si el chico se siente cómodo con esas ideologías, si prospera, crece y está contento. He escuchado infinidad de veces decir a los padres que los chicos tienen que sacrificarse y aprender de las desventuras. Me hiela el corazón de mamá, me quedo dura y petrificada de dolor por esos pobres chicos. Si un chico no es feliz y eso es muy muy fácil de detectar…. Yo utilizo el arcaico pero efectivo método de preguntar a mi hija si es felíz, si está contenta, si se siente bien, aunque la educo en mi hogar. También nosotros que no mandamos a la escuela, tenemos que revisar permanentemente para ver si el camino elegido está correcto. ¿Entonces porqué tantos padres quieren evitar reflexionar y al menos preguntarle a sus chicos si la están pasando bien? Los chicos no mienten, excepto que las expectativas del adulto sean duras y extremas.
    Me sumo a tu reflexión.: No estamos en contra de las escuelas, para quienes les sienta bien. Tampoco mandamos a la escuela a nuestros hijos y tenemos toda la gama del medio, que es muy amplia, para establecer nuestros gustos y preferencias.
    Hermoso post!!

  2. Avatar Silvia 23 julio, 2013 el 11:12 pm

    Así fue mi experiencia en las aulas. Coincido contigo en todo lo dicho, así es, no por venir a pelotear, ni a dorarte la píldora, ni a besarte la oreja, como quiera que en cada país digamos eso que NO he venido a hacer aquí, ja ja ja.

    Para mí lo de la medicación, y los MILLONES gastados en un puro párvulos, porque el niño no leyó The cat is on the hat, en clases con ESPECIALISTAS DE LECTURA (????) y tutorías de REMEDIACIÓN (más interrogantes), de qué están hablando, señores? Esto hace aguas por todos los lados. Ay. Pero vaya, que como dices, por favor, que no cierren las escuelas, qué locura, señores. Ahora que, los padres, pónganse listos y entérense de lo que ocurre en LA ESCUELA DE SU HIJO. Luchen y piensen que hay OPCIONES, no dejen que el sistema se trague a sus hijos si están siendo víctimas silenciosas de este tipo de situaciones.

    1. Avatar Paula 24 julio, 2013 el 1:46 pm

      Pero claro Silvia!, los padres que confían en el sistema nunca se hacen preguntas sobre si vale o no lo que pasa ahí! acatan todo y si tienen quejas no siempre son de cosas importantes. De hecho cada vez delegan más en la escuela y la escuela acepta eso! con quejas sí, pero lo acepta! por eso también está tan desbordadísima!

  3. Avatar Dialoguista 20 julio, 2013 el 12:16 pm

    Y de tanto hablar me olvidé a lo que venía jajajaja, estoy buscando si es apropiado enseñar las provincias a la edad de 7 años. ahora voy a investigar como sería mejor, aunque yo ya tengo una idea. 😉 Va a ser la primera actividad de las famosas cajas (que yo adapte a mi estilo y criterio particular jajajaa).

    1. Avatar Paula 20 julio, 2013 el 12:39 pm

      Dialogos, 7 años es segundo grado no?, mmm creo que todavía no ven las provincias pero así y todo yo las enseñaría igual, con rompecabezas (he visto unos hermosos de goma eva), con leyendas y de ahí ves alguna provincia, etc.
      Como poder podés enseñar lo que quieras jajaja más si ves que prende y tienen interés, pero el tema es no saturar con que se las aprendan de memoria!!

    2. Avatar Dialoguista 21 julio, 2013 el 2:02 pm

      Justo pensaba en rompecabezas. Algo así como el mapa, con 4 provincias pintadas de colores diferentes. y que a traves de pistas, les vaya ubicando el nombre. Queria empezar por Jujuy, Buenos Aires, y alguna del sur. Y después ahondar en esas. En la forma, en algún cuento que se haya escrito con autor de lugar, en los animales. en los edificios. O sea, como un mes con tres provincias. Y después seguir. De memoria ni loca. Si después de ver todas, lora armar el rompecabezas, ya es un logro grande. ¿no?

    3. Avatar Paula 22 julio, 2013 el 3:12 pm

      Totalmente Dialo!, además no hay cosa mejor que relacionar los contenidos, que se aprendan por aprender es odioso! Pero si en cambio, a través de la música, o de cuentos, o de (incluso) una película ya van viendo dónde está la provincia y sus características es mucho mejor!.
      Para que te des una idea, mi marido es de Tucumán y ahí vimos donde queda y porqué le decían el Jardín de la República, además como se crió en Salta vimos también donde queda, porqué le dicen “Salta, la linda” y de ahí enganchamos países limítrofes ya que Elito se crió en un pueblo casi en la frontera asique tenía más vecinos bolivianos que salteños en sí!! Todo puede relacionarse!

    4. Avatar Dialoguista 23 julio, 2013 el 12:16 pm

      Que bueno como lo hicieron. Y si, algo así quiero yo, nada de cosa tediosa. Ir y venir por contenidos. Anoche como quién no quiere la cosa, le pregunte si sabía que el país tenía provincias, si le gustaría que las aprendiéramos. ¿Sabes que hizo? Agarró un papel, dibujo más o menos la Argentina, ubico bastante bien Brasil. Y Buenos Aires. Y Jujuy que es una con las que quiero empezar, la re tenía que era del Norte. jajajaajaja Y yo preocupada de si le iba a interesar.

  4. Avatar Dialoguista 20 julio, 2013 el 12:11 pm

    Muy bien explicado!!! En eso ando yo, en busca de una escuela (publica como debe ser la educación a mi entender) que tenga la mayoría al menos, de las características que me parecen importantes de un lugar educativo. Pero, vos tocaste un punto de que nadie se quiere hacer cargo y son los padres. Cuántos de los que te critican lo hacen para sostener algo que no tienen sino como sostener. Hay gente que no tiene otra opción que mandar a sus hijos a doble escolaridad, y quizá en su dolor por no poder hacer otra cosa, se sienten agredidos. Cada familia es un mundo. (yo hablé ya de la mía con vos y de mis posibilidades). Asi como cada chico no aprende de la misma manera, cada familia indiscutiblemente no podrá enseñar de la misma manera.
    Acá lo importante, es el debate. Generar ese debate. Si generando ese debate, se logra que algo mínimo cambié, como ver un cuaderno de clases desde otro perspectiva, como preguntar a los hijos cómo les fue, a qué jugaron, etc. ya es algo. El gran tema a tratar acá me parece que es que los padres DEBEMOS involucrarnos en la educación de nuestros hijos, vayan o no a la escuela.
    Por mi parte por ejemplo, no puedo hacer educación en casa, pero tengo una conciencia más amplia a partir de estos debates, de qué me parece bien y qué mal de la educación que mi hija tiene. No estamos hablando de ponerse en contra de los docentes. porque ahí vamos a otro problema que tampoco esta bien. sino en plantear alternativas. Y como no puedo hoy, hacer que vaya menos de esas ocho horas de las que reniego, igual, no me quedo en eso, hago educación en casa igual, en los momentos libres, jugando. Tratando de darle un espectro más amplio de inquietudes y cosas.
    A mi me consta que no estas en contra de las escuelas todas. Este tema trae reticencia al inicio, es normal. Hay que acostumbrarse. 🙂

  5. Avatar loreart 19 julio, 2013 el 8:44 pm

    Muy buen artículo Paula!!! muy bueno!!! comparto lo que decís en absoluto, dado que ya lo charlamos en privado al tema.
    Yo como vos he dado clases, en menos oportunidades que vos, pero en muy pocos lugares me sentí cómoda y en un clima favorable de trabajo tanto para los docentes como para los chicos.
    Mi primer experiencia fue muy buena, hasta el día que me fui me hicieron una pequeña fiesta sorpresa mis alumnos con consentimiento de los directivos y en el salón de actos gritaban a coro todos los curso “no se va Lore no se va” casi me muero de emoción!!! después las escuelas rurales!!! un amor, pero el tema es el sistema, los contenidos, la desconección y lo ilógico de cómo se tratan los temas, los tiempos, y mil cosas más que charlaremos en otros momentos.
    Pero como vos yo me tropiezo con gente que dice comprenderte pero que terminan diciendo que no todos los padres están preparados para dirigir la educación de sus hijos, o qué hacen los maestros si todos los padres optan por educar en sus casa!?!, en definitiva no comprenden!!!
    Brego por una libre educación para que podamos educar sin trabas y que para que las escuelas mejoren para las personas que opten por ellas, no que las cierren.
    Un abrazo enorme.
    Lorena.