Hace un tiempo decidí  no saturar tanto con nuestra “bitacora” por muchas razones. Una de ellas es que el riesgo de contar en un blog qué hacemos educando en casa suele pasar por un filtro edulcorado. No siempre nos gusta contar lo malo y eso hace que los nuevitos se angustien pensando que yo la tengo re clara y ellos hacen- o harán- todo mal.

Pero  quería contarles algo sorprendente. Sí, yo aun me sigo sorprendiendo porque todavía tengo que sacarme estructuras de encima… a pesar de estos cuatro años educando en casa y comenzar nuestro 5to año.

Nuestra práctica ha tomado muchos caminos, del homeschooling al unschooling radical, de Charlotte Mason a trabajar por proyectos. De todo hemos ido sacando lo que nos servía y a pesar de que siempre me impongo la etiqueta de unschooler, lo nuestro es muy ecléctico.

No me canso de aclararlo porque después ante ciertas cosas ya saltan los radicales a decirme que lo que yo digo que hago no es tal…uff…etiquetas 😤

Yo básicamente lo que hago es simple: respetar los intereses y necesidades de mis hijos e intentar acompañarlos lo mejor que puedo. Ambos hermanos son muy diferentes y así como mi nena muchas veces mira con cariño  los imprimibles o libros, mi hijo le huye a todo lo estrictamente formal o que intuye como tal.

Así, hace unos días mi hija se encontraba en la compu con su carpeta tomando notas. Yo pensé que estaba aprendiendo Japonés. Hace tiempo que viene aprendiéndolo de forma autónoma, relacionando subtítulos y frases cuando mira animé o entrevistas a grupos musicales japoneses.

Ahora está estudiando diariamente en inglés. Es decir estudia japonés con material en inglés y lo lleva genial.

Estudiando katakana y hiragana
Estudiando katakana y hiragana

Pues no, mi marido vino a mi con cara de sorprendido: “¿Viste lo que está haciendo tu hija?”

Por la frase pensé que era algo malo (sí, a veces es un tanto dramático en sus expresiones), así que muy disimuladamente entré a su cuarto y comprobé que estaba mirando un vídeo de educatina sobre las guerras medicas.

No lo pude evitar y le pregunté qué hacía. Me contó que habiendo dado con un vídeo de historia, se sintió atraída por saber más. Finalmente comenzó a recorrer hacia atrás su carpeta para mostrarme que había estado tomando apuntes desde la prehistoria hasta dichas guerras.

Yo estaba sorprendida porque a RM nunca le gustó demasiado todo lo relacionado a “Sociales”. Salvo por la cultura Japonesa, cualquier cosa relacionada a la historia le parecía bastante aburrida.

¡Son tantas las veces que uno como padre se plantea si está bien omitir o no ciertas áreas! Ese falso concepto de “cultura general” al que nos han condicionado para defender contenidos que muchas veces no son más que relleno.

Yo suelo aconsejar que confiemos en nuestros hijos pero debo admitir que después de esta sorpresa me di cuenta que muy en el fondo a veces también llevo el germen del “¿estaré haciendo bien en no enseñar….?”  

Porque una cosa es tener bien en claro desde lo mental cómo debe ser la educación de nuestros hijos, que la educación natural y autónoma guiada por intereses propios es mejor, que hay que tenerle confianza a nuestros hijos y blablabla; otra muy distinta es tenerlo en claro desde lo emocional.

Así que sí, confiemos. Nuestros hijos tienen hoy un acceso a la información que puede ser abrumador, pero también muy útil. Por eso insisto en la importancia de acompañarlos.

RM no solo se quedó con los vídeos de educatina, sino que he visto que tomó de su biblioteca varios libros de historia que heredamos del abuelo y los ha incorporado también a su curiosidad por los temas vistos.

Y ¿saben qué? qué bien se siente cuando nuestros hijos nos enfrentan a estos espejos. Cuando nos demuestran que hacemos mal en preocuparnos por cosas que necesitan un tiempo de maduración. Quizá tu hijo/a no esté interesado AHORA en algo, pero no descartes que lo estará después.

¿Y cómo sé que posiblemente lo estará después?

La escuela divide la vida. Todo es por área, con un determinado programa, con una impronta de diseño curricular impuesto que es individual. Son escasísimos los colegios donde el staff docente se sienta para interrelacionar sus temas y ver de qué manera abarcar algo global, interconectado, como la vida misma.

[piopialo vcboxed=”1″]El educar en casa permite esa interconexión vital.[/piopialo]

Por eso me atrevo a afirmar que de una cosa el niño va pasando a otra y saca sus deducciones y solo se va interesando en cosas que si se las impusieran de afuera es muy probable que no las considerara ni un poco interesantes. También nos pasa a los adultos, no nos mintamos.

No suelo hablar mucho de RM porque está en esa etapa en que no quiere ni que le saquen fotos. Y yo obviamente la respeto aunque me desespera no poder tener en el álbum familiar fotos actualizadas o tener que rogarle que me deje aunque sea sacarle una sola para ello.

Sin embargo esto me pareció esencial contarlo. Ella sabe que no pondré ninguna foto de ella sino que solo quería contar cómo está aprendiendo. (Además que me ayuda posteriormente para tener un registro del informe de la WRA anual)

Ya que estamos, les cuento que ella solía ser una lectora fenomenal hasta que cursando segundo grado empezó a perder interés por los libros. Cuando se salió de la escuela poco a poco fue recuperando el gusto por ellos aunque es muy selectiva. En esto último no le reprocho nada, yo misma antes agarraba un libro y obsesivamente tenía que terminarlo porque sino no podía decir si era bueno o malo. Después aprendí que la vida es muy corta y la literatura demasiado abundante para semejante bobada, y aprendí como mi hija a que si un libro no lo estoy disfrutando lo cambio y chau.

Últimamente está bastante más lectora. Hoy mismo me comentó que había terminado de leer “Coraline” un libro que le compré porque era fanática del film; pero ahí había quedado. Es que el libro es como siempre, un tanto diferente al film y no le había gustado mucho. Esta vuelta le dio otra oportunidad y se lo devoró.

También ha leído varios de los libros que nos regalan cada año de editorial Mandioca, uno de sus preferidos fue “El fantasma de la Ópera“,  y ahora está encantada también con un libro de Dragones que compró en la Magic Meeting de este año.

Les dejo una última imagen donde van a apreciar lo seriamente que se toma esto del japonés (ya les voy a contar una noticia sobre nuestro “proyecto Japón”). Estuvo practicando las grafías.

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10 Comentarios

  1. Avatar Natalia 13 octubre, 2016 el 11:11 pm

    Hola Pauli! Qué lindo artículo! Me viene muy bien leerlo, ya que últimamente tenía dudas con respecto a si estoy tomando las decisiones correctas con respecto a la educación de mis hijos. En especial con el mayor, de 6 años. Y al leer tu post, volví a recuperar la confianza, jeje
    Mi peque está este año cursando en la West River, lo que sería su primer grado. Como sabés, mi enfoque también es ecléctico. Principalmente trabajamos en el Aprendizaje por Proyectos, y me inspiro en el Enfoque Reggio Emilia, con muchas exploraciones Artísticas. Con él llevo un diario, donde voy anotando mis observaciones, sus intereses y cómo se van desarrollando. Justamente siguiendo sus intereses, acompañando y poniendo a su alcance las herramientas adecuadas, ya aprendió a leer y se ha convertido en un pequeño gran lector. También le encanta escribir… Solo que allí debemos trabajar bastante el tema del agarre correcto del lápiz, por lo que estamos haciendo hincapié en actividades de motricidad fina.
    Este año, por un tema inesperado de fuerza mayor, tuvimos que tomar la decisión de escolarizarlos… Pero gracias a Dios se abrieron puertas insospechadas, y los peques están asistiendo a una escuelita Montessori preciosa, donde van felices. Pude comprender, por medio de esta experiencia, que el hecho de ser una familia homeschooler, no necesariamente implica no enviar al colegio a los niños, sino que se trata de una forma de vida, y va mucho más profundo que la decisión de escolarizar o no. De hecho, se puede elegir escolarizar, en algún momento en especial, y utilizar esa experiencia como herramienta, en base a las circunstancias presentes. Lo importante es hacer las elecciones a consciencia, pensando siempre en lo que creemos será lo mejor para nuestros hijos.
    Lo más importante para mí, es responder de manera positiva las siguientes preguntas:
    – Están felices?
    – Están aprendiendo cosas, con pasión y curiosidad reales, en base a sus propios intereses?
    – Les queda tiempo para jugar libremente, para reír, para estar en contacto con la Naturaleza, cada día?
    – Están Siendo Niños, disfrutando su Infancia?
    En fin, trato de transmitirles y sembrar en ellos la semillita del Amor por el Aprendizaje. Y darles la libertad para que ellos mismos guíen su camino… Conmigo a su lado, por supuesto.
    Gracias por escribir tan lindo Pauli, y por ayudar y alentar a tanta gente.
    Besitos!

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    1. Paula Lago Paula Lago 19 noviembre, 2016 el 10:45 am

      Nati!, perdón que recién veo este comentario! Qué horror! jajaja. Me encanta la descripción que das, sobre todo hay que preguntarse todo el tiempo eso: ¿Están siendo niños, disfrutando de su niñez? porque no hay nada peor que quemar etapas o “adulterar” un proceso que luego no se dará más adelante. Creo que esta sociedad exige demasiado a los niños, más que a los propios adultos.

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  2. Avatar Ceci 1 septiembre, 2016 el 5:13 pm

    Hola! Soy mamá de un niño que solia sentirse muy atraido por la literatura, historias, experimentos y ciencias también sintió siempre una atracción atracción casi imparable en su deseo de aprender matemáticas incluso en temas que eran muy avanzados para su edad…hasta que comenzó por no quere trabajar en el colegio y tras muchas consultas en psicólogos y distintos centros en los que obteniamos el mismo diagnostico… “Superdotacion/Altas capacidades”, decidimos enfrentar al sistema educativo para que considerase y atendiese a su diagnostico. Pues bien…desde mediados del año pasado que seguimos pidiendo una consideración que no vemos ni cerca. Aunque es muy largp el tema se los comento porque leo el blog hace tiempo pero no logro quitarme los miedos de que no nos funcione y de ser la responsable. Actualmente L acude a otro cplegio distinto al del año anterior pero las consideraciones de los docrntes y directivos son siempre las mismas invlusive L desarrolla conductas “disruptivas” que se profundizan por no ser atendido en sus necesidades educativas y como fue acrlerado un año (no cursó 3ro) sus docentes se “olvidan” de explicar algunas cuestiones basicas – como por ejemplo que los dos puntos entre números significa dividir- y lo califican mal cuando hace una operacion que no es la dada ahun sabiendo que el puede resolverla.
    En estos momentos estamos muy angustiados y rogando que termine de una vez el año.

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    1. Avatar Dialoguista 4 octubre, 2016 el 8:20 pm

      Paseando por el sitio veo este comentario y no puedo no comentar, permiso Pau. ¿Miedo a sentirte responsable de qué Ceci? ¿De qué no funcione qué? Así como esta, ya ves que no funciona, no le funciona a él. Y además, si elegís algo que no funciona siempre podes retomar lo de antes.

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  3. Avatar Lorena 26 agosto, 2016 el 12:09 pm

    Hola Pau!!! que lindo artículo!!! pues me siento muy identificada con todo lo que decías, pues yo soy bastante estructurada y como cuenta sacarse de encima el” germen docente clásico”, cuesta dejarlos “florecer” aprender por sí solos mil cosas que uno cree que es el momento que deben saberlo.
    Este año es atípico para nosotros a nivel educativos, ha sido más libre en actividades que años anteriores. Y gracias a eso he podido palpar y disfrutar más de cerca ese sentimiento de verlos crecer y aprender por sus necesidades.
    Mi hija mayo (10 años) le interesaba la historia pero no tomaba libros para leer sobre algún tema, hasta que me vio leyendo un libro sobre La conquista del Perú, comenzó a preguntar y me pidió que le sacara de la biblioteca una versión del mismo libro para niños (que justamente había, cosa medio complicada de conseguir), y se lo devoró ella. Eso es asombroso, pero más lo fue ver a la más pequeña (7 años) terminarlo antes que ella al libro y tomar un manual de 6º grado bien viejito y seguir interesada con la historia de la caida del imperio Peruano, sino lo que pasó con su conquistador después. Y me pregunta “¿es verdad que a Pizarro lo mataron?”, yo me quedé de una pieza, pues no tenía ni idea que estaba leyendo ese libro jajajja.
    Con la del medio (8 años) ya es otro tema, se que es a la que hay que respetarle más los tiempos que a las otras dos. Pues sino le interesa no enganchan con nada, pero cuando le encontró el gustito por sí sola a un tema, agarrate que recupera terreno de lo lindo.
    Claro que esto en una escuela no se lo respetarían ni locos y yo me la hubiera pasando de reunión en reunión por sus “voladas” y falta de interés.
    Yo creo que cuando educamos en casa nunca dejamos de sorprendernos.
    Hermoso lo que está aprendiendo tu nena!!! y muy difícil. Que siga con esas ganas siempre.
    Un abrazo enorme. Lorena.

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  4. Avatar debora peralta 25 agosto, 2016 el 10:13 pm

    Me gustó leerte en este post, me identifico con mucho de lo que decís Pau, nos sentimos unschoolers y también llevamos adelante un método mas bien ecléctico, aunque comenzamos bien homeschoolers, en fin vamos probando que sirve que no, que funciona, que emociona, que entusiasma, sin presiones, muchas veces también me he preocupado por saber si hacía bien y de pronto mi hijo comparte en cualquier contexto algo que aprendió y digo sí funciona porque lo explica mejor que yo, no se, deje de afanarme por las asignaturas (y eso que nunca fue a la escuela) pero yo si y por ende, mi mente escuela, pero doy gracias a Dios que ellos puedan educarse con esta libertad, que aprenden porque algo les gusta, y si no todo es fácil en este camino de aprender de forma natural, pero de algo estoy segura, no hay dificultad que empañe esa sensación de que este es el camino correcto, al menos para nosotros! Saludos Familia!!!

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    1. Paula Lago Paula Lago 25 agosto, 2016 el 10:56 pm

      Hola Débora! Es que el problema somos nosotros. Venimos condicionados de nuestra propia educación formal y siendo yo docente peor! no sabés la cantidad de filtros mentales que me tengo que sacar para poder justamente confiar. Es un proceso tremendo.
      Con Toti me desesperé porque no leía y escribía, lo hizo como me decían varios que pasaría, en un click mental de un día para el otro. Yo no lo podía creer…¿me relajé? NAAAA ahora me pone de los pelos que no quiera practicar escritura porque tipear tipea bárbaro pero la escritura manual aun la tiene que ir perfeccionando. Uff me da ganas de cachetearme a mí misma jajaja

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    2. Paula Lago Paula Lago 25 agosto, 2016 el 10:58 pm

      Gabi!! ojalá todos los padres acompañaran como vos, me consta! De hecho puedo afirmar que lo que vos hacés es mil veces más productivo que la escuela para que M aprenda.
      Lo que contás de ciencias me pasó con matemática! jajja yo con RM aprendí a quererlas mucho más, antes las odiaba!

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      1. Avatar Dialoguista 26 agosto, 2016 el 9:49 am

        Claroooo ves! es increíble como escuchando sus interes y a ellos, no solo los ayudamos a ellos sino a nosotras, se nos abre un mundo nuevooo. Mil gracias por tus palabras, me dan un calorcito en el alma 😉 Y es que justamente la idea no es “mandarlos a tal lado” y lavarnos las manos. La educación es muy importante como para hacer eso.

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  5. Avatar Dialoguista 25 agosto, 2016 el 10:43 am

    Que buen post! Y qué razón tenes! Lo veo en mi y en mi hija, que nuestros intereses van más allá de la escuela o las asignaturas prefijadas. M ahora esta loca con la ciencia, y quiere tener clases en el laboratorio. Pero todavía no le toca ¿hay que esperar? nooo, si nos guiamos por sus intereses no. Así que nos hicimos de un microscopio y anda juntando de lo que puede para verlo y analizarlo. Temo que luego cuando realmente vaya al laboratorio le deje de gustar, o mejor dicho, el escondan el gusto. Por qué? porque yo veo que ahora que a ella le gusta eso, y me lo transmite, y me muestralo que descbre, me esta empezando a interesar a mi, que jamás me gustó, ¿y porqué? porque realmente en esas áreas tuve profesores que me escondieron cualquier gusto que naturalmente me pudiera surgir, y yo misma me puse la etiqueta de “esto no”, y ahora, lo veo diferente, pero me llevo más de 25 años y ponerme en contacto con una criatura (mi hija!).
    Lo veo día a día, ya que sabes que hacemos las dos cosas, va a la escuela por elección pero además, cuido su curiosidad y sus intereses y ella lo sabe y lo aprovecha! Y realmente, es infinitamente más y mejor, lo que aprende fuera.
    Saludos y espero con ansias el proyecto de Japón!!!

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