Casi una pregunta retórica ya que podríamos hacer una lista extensa de la cantidad de casos de violencia en colegios  que inundaron los noticieros solo este año. El vídeo que verán a continuación es del 2011 y tuvo buena respuesta por parte no solo de la comunidad de youtubers que se solidarizaron con Jonah; sino aparentemente  también en su propia escuela. Pero lamentablemente no todas las historias terminan bien.

El Bullying podría prevenirse si se focalizara la convivencia en una verdadera socialización. ¡Qué ironía! Una de las cosas que más pareciera preocupar sobre los niños que se educan en casa, lo que más rescatan todos con referencia a la educación formal, es en realidad lo que más falla en ella.

[bctt tweet=”El Bullying es conducta antisocial, hay total ausencia de empatía de los agresores hacia las víctimas”]

Las causas de que exista el bullying tiene múltiples fuentes. Podemos echar culpas a padres, a la falta de valores de la sociedad en general, la violencia en sí en que vive este mundo, problemas emocionales particulares  de los victimarios o todo eso junto. Pero, ¿existiría el bullying si realmente la escuela enseñara a socializar? ¿No debería ser este un ambiente diferenciador?

Seamos honestos, la escuela fue creada y fundada sobre la idea de obediencia. Y no cambiarán las problemáticas actuales de violencia si no cambiamos ese paradigma.

Aquellos que defienden la socialización en la escuela, entre otras cosas, suelen destacar esto de la aceptación del otro, el nutrirse de las diferencias y de formarse en la tolerancia…. ¿en serio? ¿todavía se puede de verdad sostener algo semejante? Muchos de estos defensores- cuya defensa de socialización pareciera surgir cuando ya no pueden defender otros aspectos del sistema- suelen fundarse en su propia “no tan mala” experiencia escolar; y lo peor, se basan en naturalizaciones que de por si una sociedad sana no debería aceptar.

Si prestan atención, Jonah está declarando en su vídeo que sufrió bullying por  7 años seguidos. Siete primeros años fundamentales en la conformación de su personalidad y autoestima.

Desde ya muchos podrían decir que de haber tenido padres presentes no habría sufrido lo que sufrió, que si hubiera existido comunicación entre ellos la cosa habría sido diferente, que seguramente no habló a tiempo. Pero lo que decíamos sobre los peligros de la obediencia, causa que en líneas generales los padres, así como muchas autoridades, no vean todo el panorama real, y que solo planteen como solución la penalización del victimario (en poquísimos casos) y el cambio de escuela en la víctima.

He conocido familias que optaron por educar en casa luego de pasar por al menos 5 o 6 colegios diferentes y en todos se daba la misma situación de violencia. ¿Por qué? ¿Por culpa de los niños? ¡NO! Por culpa del sistema en sí. Un sistema centrado solo en el academicismo y la preocupación por un futuro de inserción laboral o profesional.

La importancia del desarrollo emocional en la educación

Más allá de que habría que cambiar muchas cosas en la escuela, una de las grandes macanas (por decirlo en forma diplomática) más grandes que tiene hoy el sistema es seguir dándole predominio a lo lógico matemático  y a lo laboral como única meta educativa.

Si vamos a darle a la escuela la impronta de que socialice a los niños, debemos dejar de lado la idea de una socialización basada en “hacer amigos” y “respetar a la autoridad”. La verdadera revolución educativa se dará el día que nos demos cuenta de que necesitamos hacer cambios drásticos en el propósito de la educación. Tenemos que empezar a preguntarnos de verdad qué es socializar y desarrollar las herramientas necesarias para cambiar una sociedad de la que de continuo nos quejamos.

[bctt tweet=”Debemos formar seres humanos y no máquinas obreras. “]

Claro, muchos me dirán que esto es una utopía porque este tipo de cambios jamás será de beneficio a quienes nos gobiernan. Y lo que yo respondo es que en realidad somos nosotros desde donde nos toque estar provocar las revoluciones necesarias sin esperar que se generen desde arriba. Toda revolución, si lo piensan bien, si investigan un poco, se han dado de abajo hacia arriba y jamás, o en muy contados casos, al revés.

Mientras la escuela esté dispuesta a centrarse en lo burocrático antes que en los niños, no habrá cambios posibles. Mientras los padres deleguen cada vez más en la escuela en vez de tomar por las astas sus responsabilidades y derechos, tampoco.

Ambos terminarán desbordados en una guerra de “responsabilidades y quejas” de lo que le corresponde a cada una. Y en el medio, quedarán siempre los niños que como Jonah, ni siquiera pueden ser capaces de defenderse o hablar a tiempo. Y no lo hacen porque seguimos naturalizando cosas como:

  • el aprender a defenderse
  • el sufrir roces para adquirir carácter
  • el denunciar como sinónimo de buchón
  • el no meterse como filosofía del miedo
  • el no oponerse también por miedo
  • el no comprometerse

y la lista sigue.

¿Hasta cuándo uno es capaz de ver sufrir a un hijo sin tomar medidas? ¿hasta cuándo mi miedo es más importante y tiene más peso que el de mi hijo de volver al colegio?

El bullying llegará entonces, hasta donde lo dejemos llegar.

7 Comentarios

  1. Avatar Lorena E 12 diciembre, 2015 el 10:23 pm

    hola Paula genial tu articulo. Mi caso fue buylling por tambien pero no de los nenes de las maestras. hoy en día tengo compañeras de trabajo que sufren lo mismo con alguno de sus hijos lo que pasa es que a veces esa justificacion corporativa q hacen algunos docentes nos hacen pensar y nos quieren hacer creer q el problema somos los padres o el niño. nunca ellos. y es una lastima porque es así como miles de niños aprenden la violencia y la intolerancia…..a mi me costó mucho por toda la carga social de mi entorno pero mi cabeza hizo click cuando senti q mi hijo ya no tenía ganas ni de vivir. Hoy soy feliz y el es feliz. como dice Silvana mi decisión le salvó la vida….besos las quiero

    1. Paula Lago Paula Lago 12 diciembre, 2015 el 10:27 pm

      Qué terrible Lore, pero viste que todos en algún punto no nos queda otra que hacer el click! Justamente por el bendito entorno que nos influye en todo lo que hacemos o dejamos de hacer. Pero viste que cuando uno se atreve a decir basta en algo tan importante es como que ya no te cuesta decir basta en otros ámbitos, es como un empoderamiento que obtenemos!
      Gracias por estar siempre!.

  2. Avatar Lorena Artigas 9 diciembre, 2015 el 8:14 pm

    Impecable!! espero que la gente que te lea y este pasando por esto abra la cabeza y tome una decisión drástica a favor de sus hijos y no del miedo y la masa. Es muy pero muy grave lo que esta pasando en esta sociedad, yo he visto en estas últimas semanas varios casos públicos, en Salta por ejemplo mataron a un nene!!! y es terrible, lo mataron!!! y cuando los chicos se deprimen y se suicidan??? eso no lo ve nadie, qué hacen en la casa? por favor despierten. La solución no es el cambio de colegio como bien decís sino que es algo muy profundo, mucho más profundo que eso.
    La sociedad esta muy enferma y el bullying no solo se sufre en la escuelas sino en todos los ámbitos de la vida, como en los deportes, clubes y trabajos. Por eso digo que la sociedad estas enferma.
    Creo que el problema viene de la pérdida de valores, del vaciamiento de la familia, por eso hay que fortalecer esos vínculos. Creo que de esa manera la sociedad puede comenzar a sanar.
    Mis hijas indirectamente en la escuela sufrían bullying , de parte de los chicos, pero más directamente de los docentes y padres y nosotros como padres también, cómo por qué? por no consumir la moda, por no tener tv, ni jueguitos, por escuchar folclore, por respetar y vivir nuestra cultura y no las extranjeras.
    Nosotros dialogamos, toleramos y pedíamos que nos toleraran, pero la flecha iba solo para un solo lado, de esa manera no hay respeto mutuo. Por eso nos fuimos.
    Y tiene razón Sil al decir que le salvó la vida , creo que a nosotros igual.
    Un abrazo enorme.
    Lorena

    1. Paula Lago Paula Lago 12 diciembre, 2015 el 1:57 pm

      Tal cual Lore, a mí lo que más me tiene irritada o, mejor dicho, preocupada es que cuando uno expresa cosas como las que decís la gente te tilda de sobreprotectora y de que es necesario que los chicos pasen por eso. Es decir que es más fácil adaptarse a lo enfermo que evitarlo? no sé, la verdad estamos todos tan enloquecidos que creo hemos perdido la perspectiva de las cosas.

  3. Avatar Adriana Iriarte 9 diciembre, 2015 el 3:45 pm

    Muy buen articulo… Puedo comparti con uds. Que fui mama victima de Bulling…
    En el 2014 mis hijos Katheryn y Josue estaban escolarizados, pero a mediado del ano Katheryn comenzo a cambuar su persinalidad, estaba siendo victima de bulling. Esta fue que nos impulso a comenzar educar a ambis en casa y este 2015 a sido realmente una bendicion , el haber estado
    con ellos.
    Haber tomado 100% la educacion de nuestros hijos, a sido muy satifactorio.
    Fue un Gran BENEFICIO descolarizar a nuestros hijos.

    Mama Homesvhool.
    El gran problema de los colegios es que no aceptan y reconocen que el billing es parte de ellos porque ellos, los docentes, no educan, no respetan primeramente a los alumnos y los alumnos no respetan a sus pares porq ven las actitudes de los profesores y escuchan las palabras en que se dirigen hacia los alumnos.

    1. Paula Lago Paula Lago 9 diciembre, 2015 el 4:33 pm

      Hola Adriana, qué triste realmente lo que contás. En nuestro caso también mis hijos sufrieron bullying e inclusive por parte de una docente. Ya siempre cuento que el primer día de escuela de mi hija en primer grado, escuela nueva a la que ingresaba, la asaltaron en el baño para sacarle el dinero del kiosco para comprarse la merienda. Lo hizo una niña de 3er grado, es decir de no más de 8 años! imagínate!
      Ojalá las cosas cambien pero como siempre apunto, en el proceso de cambio no puedo dejar a mis hijos en medio sufriendo y eso es lo que me entristese de los padres o autoridades que barren debajo de una alfombra todo.

  4. Paula Lago Paula Lago 8 diciembre, 2015 el 3:43 pm

    Hola Pauli, me quedé verdaderamente pasmada, porque ahora recordé por qué saqué a mi Sofi de la escuela.
    Hace varios años ya de esto y ahora estamos en armonía y felicidad plena, tal vez por eso el bulliyng había salido de mi campo de atención.

    Lo más preocupante es que en estos chicos indefensos y deprimidos por razones obvias, la idea del suicidio les ronda a diario por la cabeza… esto es realmente alarmante y tenebroso.

    ¿Cómo puede ser que tantos padres entren en ceguera voluntaria con estos temas tan importantes? ¿Acaso no tienen sangre? Sé que soy dura pero el sistema en este sentido está montado con todas las herramientas para poner debajo de la alfombra semejantes casos, en vez de denunciar, aceptar la voz de los denunciantes y actuar…

    Ayer estaba viendo en la tele, una serie de los crímenes sexuales que se cometen en los colegios de Estados Unidos, fomentados por las fraternidades y tapados deliberadamente por las autoridades que se niegan a soltar sus créditos académicos y su marketing para captar estudiantes.

    En muchos casos no se contentaron con violar en grupo a chicas atadas, sino que han matado a las víctimas y en muchos otros, las víctimas han caído en depresiones profundas y han sido aconsejadas de callar por las mismas autoridades. Ante el silencio cortante… se han suicidado.
    Los perpetradores (porque eran varios) miembros de las fraternidades, ante el suicidio de una chica, andaban con carteles que decían “Esto no fue violación, ella era una perra”

    Quedé tan impresionada que no se me va de la cabeza.

    Al mismo tiempo tampoco se me va de la cabeza que tantos padres insisten en que el chico/a tiene que fortalecerse… ¿a los golpes?

    Puede ser que tengan esas creencias retorcidas porque han sido educados a su vez en la violencia…
    Y yo me pregunto ¿cuántas lágrimas han derramado esos padres cuando eran niños y sus cuidadores les propinaban palizas correctivas?
    ¿Cuántos tragos amargos han pasado?, ¿cuántos traumas cargan aún hoy en día de adultos?
    ¿Quieren que sus hijos pasen por lo mismo?

    Habría que pensar también cuántas formas de violencia existen además de los golpes físicos, que por no dejar marcas visibles no se tienen en cuenta.

    Ciertamente he reflexionado mucho y agradezco a Dios que me dio la valentía de retirar a mi hija de la escuela por Bulliyng, contra viento y marea y aún con mi esposo totalmente en contra.

    Ahora que lo pienso bien, sacar a mi hija del colegio no fué un acto de rebeldía…
    sino que lisa y llanamente LE SALVÓ LA VIDA!!