Hoy me estreno con un podcast en el que respondo a una consulta que me enviaron y que veo se repite en varias mamás y papás. Debajo del audio- que si quieren para comodidad pueden descargar- está por escrito la consulta por si quieren repasarla aunque en el audio la leo antes de responderla. Y abajo de todo un link al libro que les recomiendo leer encarecidamente.

La consulta

Desde abril de este 2015 que mi hija está desescolatizada. Por un lado, no me arrepiento de esta decisión. Hemos ganado en tranquilidad y en el fortalecimiento de lazos familiares. Hemos aprovechado el tiempo para aprender cosas que los horarios escolares no nos permitían. Creo realmente que este camino es el mejor para mi hija y para cualquier chico. Lo que no estoy muy segura es de si será el mejor para cualquier padre..

Mas de una vez leí que para llevar adelante esto, no es necesario ser maestro y es cierto, he visto mamás que no lo son y lo hacen muy bien. Pero he llegado a una conclusión y quisiera saber si estoy errada: es necesario ser culto y paciente. Más de un conocimiento es transmitido de padres a hijos, mas que de un libro a un niño, y para ello es necesario tener ciertos conocimientos asumidos. Y, cuando se enseña, es necesario hacerlo con paciencia y con algo de pedagogía.

Como ya conté antes, no cuento ni con los conocimientos necesarios para guiar a mi hija ni con la paciencia y técnicas necesarias. No es mi idea, es así. Para dar un ejemplo… hace un tiempo noté que mi hija no podía resolver bien las restas con llevadas. Le busqué videos y le hice ejemplos. Arrancó bien el tema hasta que tuve que corregir.. Es largo de explicar los por que, pero No supe hacer las cuentas! Me sentí pésimo… Tuve que recurrir a mi aliada de hace años, la calculadora. Lo que estaba mal solo le avisé y no supe qué más hacer. Sí, busqué varios videos y ella también buscó, pero no supimos por qué se hacía como se hace.

Por cuestiones vividas.. Tengo muy poca memoria. No recuerdo lo aprendido en la escuela.. Por más qué hayan sido temas de mi interés, recuerdo muy poco. No tengo base para enseñarle un simple verbo en una charla a mi hija; ni una cuenta común; ni un poco de historia.. El lenguaje nuestro es escaso, mis ganas de volver a aprender todo y también mi tiempo, ya que trabajo fuera de casa.

A esto también suma que, esforzándome logro explicar amablemente una vez, a la segunda ya elevé el tono de voz y a la tercera… me convierto en “Furia” de Intensamente. No sé explicar.. Por más que lo intente.
Seguramente parezca exagerado, pero.. Quisiera saber, si pusiéramos a una mujer de campo, sin más que el primario.. Cómo puede hacer para que su hijo se eduque en su casa y sea alguien capaz de forjar su propio futuro si ella nunca vio lo que es una fracción, la historia de su país o los verbos pluscuamperfectos???

Hoy por hoy me encuentro con mi hija estancada en su aprendizaje y una Defensoría del menor hostigandome para que la haga ingresar nuevamente a la escuela; sin poder comprobar lo aprendido hasta ahora (manualidades, quehaceres domésticos, independencia, fortalecimiento de lazos familiares, entre otras cosas), puesto que no son conocimientos académicos, y viendo que el autodidactismo no se logra.

Materiales de estudio tenemos de sobra. Contamos con internet, que es LA fuente de estudio, pero siento que fallo yo. Miro sus ejercicios en su cuaderno y no sé si están bien o no..
Aún sigo buscando métodos con los que ella pueda aprender sin depender de mi.. Escuelas en linea, profesores en linea, manuales, escuelas alternativas cercanas, etc. Pero lo encontrado hasta ahora o es costoso (para mi economía), o no explica lo suficiente….me explico?

Las opciones que veo son: que mi hija siga haciendo escuela en casa a paso de tortuga pero en paz emocionalmente o que reingrese a la escuela con un ritmo de aprendizaje mas acelerado pero sacrificando su salud emocional.. No quiero ni una ni otra. No quiero que el día de mañana no sepa hacer una resta o salga diciendo “ahiga” ni que egrese de la escuela siendo habiendo aprendido más y habiendo padecido mas también (sin contar que no quiero que le sigan formateando su cabeza).

Será cuestión de que ella lea mas?? Habran textos narrativos amenos que le enseñen matemáticas, por ejemplo?
Realmente, no sé cómo seguir… Si algo de esto ya has respondido y yo no lo vi, obvia mis consultas y listo. Quisiera agregar que he visto en mas de un 90% repetirse la historia: padres cultos = hijos cultos/padres incultos = hijos incultos. En más de una ocasión me pasa que mi hija me pregunta qué es tal cosa o como se llama algo y mi respuesta es un gran “eeeeeeeh… No sé” y, si estamos lejos de internet, por ejemplo cuando nos vamos de campamento, se queda sin respuesta, perdiéndose ese momento de curiosidad.

Leer “Aprendizaje invisible” de Cristobal Cobo y John W. Moravec

6 Comentarios

  1. Avatar Fabiana Polenta 30 agosto, 2015 el 9:37 pm

    Grande Paula! Coincido con vos. Creo que puede servir plantearse primero qué es el aprendizaje para cada un@ y qué concebimos como enseñanza. Debemos cuestionar esos conceptos y poner en claro lo que queremos que sea para nuestros hijos, qué relación queremos que ellos tengan con el aprender y la enseñanza. Se necesita cierta “rebeldía” y una cuota de “desobediencia”, diría una amiga.
    Luego creo que hay que apelar a una cuota de humildad para reconocer que no sabemos todo, nadie sabe todo, pero que todos tenemos la capacidad de enseñar y aprender. Que como adultos es muy sano reconocer que probablemente estemos en condiciones inferiores para acceder a ese conocimiento debido a todos los bloqueos, pre-conceptos y limitaciones impuestas y asumidas, pero que eso no implica que no podamos rehacer un camino junto a nuestros hijos, volver a aprender. Es más rico reconocer nuestra ignorancia que asumir un saber inexistente, ya que si partimos de la necesidad de aprender se nos abre, como educadores, un panorama inmensamente más rico que el que tenemos en apariencia pretendiendo “saberlo todo”.
    Y luego, si escuchamos realmente lo que nuestros hijos necesitan aprender, entenderemos que es mucho más probable que no tenga absolutamente nada que ver con los conocimientos académicos supuestamente “imprescindibles” y ante los que, más de un docente o letrado, deberá también reconocer su propia ignorancia.
    El obstáculo mayor o mejor dicho, uno de los mayores obstáculos que debemos visualizar y resolver los adultos son la comodidad, el conformismo, la baja autoestima y todo otro tipo de cuestiones que escondamos tras las mil justificaciones que pretendemos que respalden nuestros “no puedo”. Hay que asumir responsabilidades y dejar de patear la pelota para afuera.
    Te felicito y te agradezco este audio. Lo compartiré cada vez que sea necesario, ya que, como bien decís, es uno de los planteos más frecuentes que surgen entre la lista de los “me encantaría pero no puedo”. Abrazos!!!

    1. Paula Lago Paula Lago 31 agosto, 2015 el 10:25 pm

      Se necesita cierta “rebeldía” y una cuota de “desobediencia”, diría una amiga Me encantó eso! más que nada porque es muy cierto y creo que muchos a veces no se animan por justamente eso, piensan que las cosas hay que hacerlas como te dijeron o te “enseñaron” que hay que hacerlas. Es elemental primero desecolarizarse de la cabeza pero luego del corazón, de lo emocional que supone hacer las cosas de una manera X.
      Gracias Fabiana, qué bueno que te haya gustado!

  2. Avatar Valeria Sanchez 8 agosto, 2015 el 12:10 pm

    Hermoso podcast, Pauli!!! Me encantó y me resultó de muchísima utilidad. Gracias!!!!

    1. Paula Paula 8 agosto, 2015 el 12:34 pm

      Gracias Vale!! me alegra que guste! 😀

  3. Avatar Carolina Vega 8 agosto, 2015 el 4:09 am

    Por favor hazme llegar ejemplos de tu duda y prometo desarrollar el tema par hacerlo tan digerible como sea posible, tu hija ama tenerte como maestra y si tienes dudas busca ayuda… Somos muchas mamis dispuestas a apoyarnos entre nosotras, espero tu duda ❤️ mcarolinavega@yahoo.com.
    Maestra de profesión y homeschooler por vocación.

  4. Avatar Silvana Paola Gonella 7 agosto, 2015 el 10:51 pm

    Tan excelente como siempre Pauli, como tan claramente explicaste, todo tiene que ver no con saber todo, sino justamente cuando el adulto algo no sabe, es genial porque es una gran oportunidad para que juntos padres e hijos, se pongan a afianzar el hábito de la investigación.
    El niño no necesita, ni quiere, ni entiende las clases magistrales de los padres que sólo quieren que sus hijos queden impresionados de su conocimiento.
    Lo que quieren y aman los niños es a papá o mamá buscando junto a ellos una respuesta. Porque lo que los nutre es el contacto y el compartir y para nada es la sapiencia de los padres. Porque así las relaciones se terminan alejando y distanciando. Si el niño ve a un padre inalcanzable por su perfección, o incluso por su mal carácter… se va a sentir muy inseguro y muy poco entendido.
    Los conocimientos de manual, realmente son inoperantes en el mundo de hoy. Sigo sin entender porqué tantos padres siguen queriendo enchufar a sus hijos esos conocimientos vacíos. Mucho más edificante es que el niño sepa como es la pancita de un insecto que desarmó, jugando a operarlo, o haciendo una receta de cocina en la que hubo besos, abrazos y están todos sucios de harina.
    Ojalá en algún momento los padres se decidan a educar en libertad y armonía.
    Me acordé que pronto estará disponible el libro de nuestra amiga Lorena Artigas Motricocina fina. Ese libro es ideal para estos padres que no pueden enseñarles académicamente.
    Me saco el sombrero Pauli, una vez más ante tu practicidad y esa capacidad que tenés de hacer todo simple.
    Me encantó el podcast. Es muy lindo escucharte hablar, con todos tus giros expresivos, porque quizás en la escritura eso no llega a percibirse.